HISTORIA

     La Morcilla de Burgos se trata de un producto que ha sido y es parte de nuestra cocina tradicional.
     Los diversos productores aportan sus diferentes matices en el sabor de su morcilla, haciendola única y especial.
     Existen multitud de formas de degustarla, que van desde cruda, cocida, asada y frita, formando parte de numerosos platos: cocidos, hojaldres, revueltos y acompañando al cordero lechal y otras carnes.
Envase morcillas EL POZANO
     Se trata de un producto muy enraizado en nuestra cultura tradicional ligado a aspectos tanto gastronómicos como culturales como es la matanza del cerdo.

     La palabra morcilla tiene orígenes remotos,  ya Platón consideraba a Aftónitas su creador, uno de los siete cocineros legendarios que sentaron la base de la cocina tradicional griega. Por otro lado, según los romanos fueron ellos quienes desarrollaron una gran variedad de embutidos, entre ellos la botulus (428 adC) que sería algo similar a la morcilla actual.  .


    Acercándonos un poco a nuestros tiempos, según las Ordenanzas de los Reyes Católicos de principios del siglo XVI, se exigía que  las morcillas fueran elaboradas con sangre y tripas de puerco y no de otros animales. En 1599 aparece la palabra morcón para designar un embutido semejante a nuestra actual morcilla.
     La variedad más conocida de este embutido, la morcilla de arroz o de Burgos, data del siglo XVIII ya que fue entonces cuando llegó a Castilla el arroz procedente de Valencia , convirtiéndose en uno de los pricipales ingredientes. Son por tanto algo más de dos siglos desde que aparece nuestra morcilla de Burgos o morcilla de arroz.

     En España existen diversos tipos de morcillas en nuestra cocina, la mayoría de ellas formando parte de la alimentación básica de las clases humildes. En la actualidad, además de ser un ingrediente fundamental en numerosos platos, son servidas en tapas o en bocadillos.

     La morcilla es un alimento de elevado valor calórico. El contenido proteico y graso procede mayoritariamente de sus ingredientes de origen animal (manteca y sangre de cerdo) aunque también contribuyan, en bastante menor proporción, los ingredientes vegetales. El contenido glucídico, procede de los componentes vegetales (arroz y cebolla).
     Esta combinación de ingredientes de origen animal y vegetal, permite obtener una fuente proteica equilibrada con un adecuado aporte de aminoácidos esenciales para el organismo humano.